“Soy un superviviente de un campo de concentración. Mis ojos han visto lo que nadie debería presenciar. Cámaras de gas construidas por ingenieros especialistas. Niños envenados por licenciados en medicina. Recién nacidos asesinados por competentes enfermeras. Madres e hijos fusilados por bachilleres y graduados. Por todo ello sospecho de la educación… nuestros esfuerzos jamás deben producir monstruos… el leer, el escribir la historia y la aritmética, son importantes si solo sirven para hacer humanos a nuestros estudiantes.”
De: María Nohora Coronado

Bueno, son misterios que debemos resolver, con el propósito de poder enfocar nuestra labor en procura de que “el éxito” sea el termómetro de la efectividad con la que verificamos que, gracias a nuestra inspiración, los estudiantes encuentran el equilibrio y verdadero propósito a su existencia.
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